Antialgas piscina con depuradora encendida: cómo aplicarlo

Antialgas piscina con depuradora encendida: cómo aplicarlo

Ángel Rivas |

Índice

Echar el antialgas en la piscina con la depuradora encendida suele ser lo correcto, aunque quien decide es la etiqueta de cada producto. Un floculante de decantación, en cambio, exige justo lo contrario: parar la filtración.

¿Hay que echar antialgas con la depuradora encendida?

En muchos casos, sí: la circulación reparte el producto por todo el vaso y evita que se concentre en una zona. Sin embargo, cada formulación trae sus propias instrucciones, y conviene revisar antes de dosificar qué pide el fabricante sobre la bomba y los tiempos.

Botella de antialgas junto a la piscina y la bomba de la depuradora en funcionamiento.

La etiqueta decide si la bomba debe funcionar

Muchos algicidas se aplican con la depuradora en marcha para distribuirlos por el agua.

  • Filtración durante 2 horas: dos algicidas documentados piden mantenerla ese tiempo tras la aplicación inicial; el plazo no sirve para otros productos.
  • Filtración solo durante el reparto: otro algicida exige la bomba encendida mientras se distribuye por la superficie, sin fijar un tiempo posterior.
  • Sin obligación de apagar: ninguna regla general obliga a parar la depuradora 2 horas después de echar el producto.
  • Compatibilidad con el equipo: la etiqueta debe indicar que el producto se reparte por el agua y que es apto para tu sistema de filtración.

Cuánto tiempo mantener la circulación

A partir de la aplicación, mantén la circulación el tiempo que indique el producto. Aplicar, recircular y retirar restos son operaciones distintas, y cada una puede seguir su propio procedimiento.

Fuera de ese plazo, tampoco existe una cifra fija de horas de depuración para todas las piscinas. Influyen el volumen, el caudal efectivo, el estado del filtro, la temperatura del agua y el uso que recibe el vaso.

Una referencia útil es la renovación teórica: el volumen dividido entre el caudal efectivo. Con 40 m³ y un caudal de 8 m³/h, salen 5 horas. Ese cálculo, en cambio, no garantiza que toda el agua pase por el filtro por igual ni que las algas desaparezcan.

Seguridad antes de volver al baño

Durante una recuperación puede hacer falta prolongar la filtración y repetir los análisis. Eso sí, la bomba mueve el agua pero no la desinfecta: el tratamiento desinfectante sigue siendo imprescindible.

En cuanto al baño, no hay un plazo universal tras el antialgas. Los bañistas deben quedarse fuera durante la aplicación y hasta cumplir lo que marque la etiqueta, con los parámetros del agua verificados.

Para las piscinas incluidas en el Real Decreto 742/2013, el agua recirculada debe filtrarse y desinfectarse antes de volver al vaso, y la aplicación directa de químicos exige una situación justificada, vaso cerrado y plazo de seguridad. Esa norma fija una turbidez máxima de 5 UNF. Con cloro, el cloro libre residual debe quedar entre 0,5 y 2,0 mg/l, un régimen que no se traslada sin más a una piscina privada unifamiliar.

Cómo aplicar el antialgas y calcular la dosis

Un buen tratamiento empieza antes de abrir el envase, con el vaso limpio y el agua analizada. Después llegan el reparto, la retirada de restos y una dosis ajustada al volumen real.

Preparar el vaso y comprobar el agua

Retira primero hojas y suciedad con un recogehojas o un limpiafondos, y cepilla paredes, fondo y zonas con algas adheridas. Mide luego el pH y el desinfectante; con cloro, el cloro libre. El agua verde también puede deberse a metales como el cobre, así que identifica la causa. Por último, comprueba filtro limpio, presión normal y circulación; con algas ya presentes, un algicida documentado pide antes cepillado, limpieza del filtro y el choque habitual.

Repartir el producto y retirar los restos

Con todo listo, y si la etiqueta prescribe la bomba encendida, reparte el antialgas despacio y de forma uniforme por el vaso.

  • Producto líquido: viértelo alrededor del perímetro mientras recorres el borde, sin concentrarlo en un punto.
  • Granulado con dilución previa: disuélvelo en un recipiente limpio siguiendo la etiqueta.
  • Revestimiento protegido: no viertas concentrado directamente sobre el liner.
  • Sin mezclas: los productos químicos concentrados, como antialgas, cloro o ácidos, nunca se combinan en un mismo recipiente.

Una vez hecho esto, conserva la desinfección habitual. Para recuperar el agua tras un episodio de algas, retira las algas muertas, limpia el filtro cuando toque y vuelve a analizar. Si sigue turbia, revisa el retorno, el manómetro, la válvula y la bomba antes de añadir más producto.

Calcular el volumen y leer la dosis

La dosis depende del volumen real y de la concentración del producto. En un vaso rectangular, multiplica largo × ancho × profundidad media; en uno circular, π × radio² × profundidad media. Así, una piscina de 8 × 4 m con 1,4 m de profundidad media contiene unos 44,8 m³.

Con ese volumen, distingue en la etiqueta la dosis inicial, la preventiva semanal y la de algas visibles. Un algicida no espumante documentado indica 1 l por 100 m³ al empezar y 0,25 l por 100 m³ cada semana. Otro concentrado pide 180 ml por 50 m³ al inicio y 60 ml por 50 m³ semanales, y sobredosificar puede favorecer la espuma sin acelerar la recuperación.

Qué antialgas elegir según la piscina

Elegir producto depende del equipamiento del vaso, del sistema de desinfección y del revestimiento. La espuma, la finalidad del algicida y las compatibilidades son los tres filtros que conviene aplicar antes de comprar.

Evitar la espuma sin perder eficacia

Si quieres evitar espuma, la formulación debe declararse expresamente «no espumante»: «poco espumante» no equivale a lo mismo. Ese detalle pesa más en piscinas con chorros, cascadas, aireación o natación a contracorriente, porque la agitación hace visible cualquier espuma.

En ese tipo de instalaciones encaja el BetterPool® Súper Algicida No Espumante Abrillantador, pensado para prevenir algas y coloraciones verdosas. Es soluble en agua y, según la ficha del súper algicida no espumante, su acción microfloculante refuerza la eliminación de algas en suspensión.

Elegir la formulación y comprobar sus compatibilidades

Un preventivo, un tratamiento de choque y un producto microfloculante no son intercambiables. Tampoco basta con la palabra «multiacción»: revisa sus componentes e instrucciones frente a tu desinfectante, tu filtro y tu revestimiento.

Betterpool indica aplicar su Súper Algicida directamente en el vaso y lo declara compatible con liner, fibra y poliéster; otros productos se comprueban uno a uno. Su gama de algicidas para piscina reúne opciones para prevenir o combatir algas, aunque ninguna sustituye al desinfectante ni al filtro en el mantenimiento.

Piscinas salinas y de liner

Una piscina de sal admite algicida si su etiqueta confirma la compatibilidad. Antes, comprueba pH, desinfectante, producción del clorador y salinidad recomendada por su fabricante. Con cloración salina, el cloro solo se genera mientras funciona la bomba, y el antialgas nunca se vierte en la célula electrolítica.

En un vaso de liner, la diferencia está en la formulación: el cobre u otros metales pueden dejar manchas o decolorar el revestimiento. Para cepillarlo, usa accesorios compatibles y evita los metálicos o abrasivos.

Cuándo parar la depuradora al usar floculante

El floculante cambia la lógica del antialgas: en lugar de repartirse por circulación, los de decantación actúan con el agua en reposo. Saber qué tipo tienes evita tanto un tratamiento fallido como daños en el equipo.

Parar la bomba para decantar

Un floculante de decantación aglomera partículas para que sedimenten en el fondo, algo que la circulación impediría. Por eso, que un floculante se use con la depuradora encendida o apagada depende de su procedimiento: dos líquidos documentados exigen filtración parada y unas 8 horas de espera antes de recoger el sedimento.

  • Vaso sin bañistas: nadie entra en el agua mientras dura la decantación.
  • Aspirado lento: pasa el limpiafondos despacio, preferiblemente a desagüe si la instalación lo permite.
  • Vuelta a la normalidad: limpia el filtro y recupera la filtración habitual.

Esa secuencia, sin embargo, no vale para todas las formulaciones, como muestran los productos que trabajan con la bomba en marcha.

Reconocer los tratamientos con filtración activa

Un clarificante agrupa partículas finas para que el filtro las retenga, y uno documentado exige filtración durante al menos 8 horas tras añadirlo. Un floculante en tabletas sigue otra vía: se coloca en los cestos de los skimmers tras ajustar el pH y lavar el filtro, y actúa a su entrada.

En esa misma línea, el floculante para piscinas de BetterPool clarifica el agua de la piscina agrupando partículas coloidales en flóculos filtrables. También elimina materia orgánica e iones de hierro y manganeso, y admite bomba dosificadora o aplicación directa.

Proteger el filtro y la válvula

Antes de flocular, comprueba la compatibilidad con tu medio filtrante. Un floculante en gel documentado está pensado para filtros de arena y se desaconseja con cartucho y diatomeas.

Con diatomeas, revisa la ficha técnica: un floculante de decantación documentado las excluye expresamente. Además, algunos clarificantes aptos para arena obstruyen cartuchos si no están formulados para ellos.

Durante la decantación y el aspirado tendrás que mover la válvula selectora. Hazlo siempre con la bomba apagada y siguiendo el manual, para no dañar la válvula ni el circuito.

Preguntas frecuentes

¿En qué punto de la piscina se echa el antialgas con la depuradora en marcha?

Dos algicidas concretos indican añadirlo delante de las boquillas de impulsión con la filtración funcionando, aunque no es una pauta universal. Para un líquido, también sirve verterlo despacio alrededor del perímetro, sin concentrarlo en un punto, siempre que la etiqueta prevea su reparto con la bomba encendida.

¿Se pueden mezclar el antialgas y el cloro antes de echarlos a la piscina?

No. Los concentrados de antialgas no se mezclan con cloro, ácidos ni oxígeno activo en un recipiente, aunque sean compatibles una vez diluidos en el vaso. Además, la compatibilidad con cloro no implica compatibilidad con bromo, biguanidas u otros sistemas.

¿Sirve el antialgas si el agua de la piscina está blanquecina o lechosa?

No necesariamente resuelve el problema: esa turbidez puede venir de partículas finas, cal, pH desequilibrado o filtración insuficiente. El antialgas previene o combate algas, pero no sustituye al desinfectante ni al filtro.